21 enero, 2014 etrafic

Caso practico de lucro cesante en un accidente de tráfico. Abogados tráfico.

El lucro cesante en un accidente de tráfico

En un accidente de tráfico en el que un taxista es golpeado por otro coche y dejando el taxi con la incapacidad de seguir produciendo su trabajo. En este caso el taxi tiene derecho a ser indemnizado por el lucro cesante, ya que no solo tienes perdidas por el simple hecho del accidente, sino que también hay perdidas por no poder seguir realizando las tareas que el propio taxi debería seguir haciendo. Digamos que el parón de la actividad que el propio vehículo debe desarrollar ya es un suceso indemnizable, ya que si no fuese por el accidente sucedido, el taxi seguiría produciendo su actividad normal. En el lucro cesante no solo tenemos tener en cuenta las perdidas por la no productividad, sino que los gastos que siguen siendo obligatorios para el propio taxista. En este sentido estaría el seguro del taxi, la seguridad social, etc etc… así que la indemnización por el accidente causado debe tener en cuenta todas las perdidas y daños producidos por dicho accidente.

Sin duda un taxi, se destina al desarrollo de una actividad industrial y la paralización temporal del mismo, para su reparación, supone un perjuicio que ha de ser indemnizado (consecuentemente con el principio de reparación íntegra) y, como tal, ha de justificarse en su cuantía, y ha de ser consecuencia del hecho generador:

a) El vehículo siniestrado ha sido objeto de la oportuna reparación;
b) dicha reparación ha durado un cierto período de tiempo, que precisa la determinación del necesario para la misma (ha de tratarse de un período razonable en que la concreta reparación pudo llevarse a cabo, con exclusión de períodos en que se prolongó aquélla, siempre que la prolongación no sea imputable a una actuación renuente o culposa, en su caso, de la aseguradora demandada, sin que puedan recaer sobre ésta los “tiempos muertos” en la reparación, a los que sea ajena);
c) consta que el vehículo se destina a la actividad industrial de taxi;
d) es difícil que la contabilidad de la empresa o un informe de auditoría reflejen y cuantifiquen con certeza y fiabilidad la concreta ganancia frustrada, lo que impone acudir a medios de prueba indirectos y probabilísticas (así las SSTS. 21.11.1977, 19.1.2006, 27.7.2006, empleando criterios presuntivos (como la aportación de certificaciones emitidas por empresas del ramo en que se desarrolla la actividad del perjudicado que, con apoyo en Órdenes Ministeriales valoran los períodos de paralización, con cierto valor probatorio, al menos con carácter orientativo; lo cual comporta mitigar aquella prueba completa y rigurosa sobre su existencia, para exigir una prueba adecuada basada en criterios de probabilidad objetiva que tenga presente el curso normal de los acontecimientos y las circunstancias del caso ( SSTS 31.5.1983, 7.6.1978, 30.6.1993,….°)
A cargo del actor estaba el procurar no hacer más gravosa la situación del responsable del daño (pronta orden de reparación)
Y todo ello, sin perjuicio de la pertinente moderación (descontar días festivos, reducir al tiempo “indispensable” de reparación, descontar “tiempos muertos” de espera no imputables al responsable del daño, etc,,,
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