Caso practico de lucro cesante en un accidente de tráfico. Abogados tráfico.

El lucro cesante en un accidente de tráfico

En un accidente de tráfico en el que un taxista es golpeado por otro coche y dejando el taxi con la incapacidad de seguir produciendo su trabajo. En este caso el taxi tiene derecho a ser indemnizado por el lucro cesante, ya que no solo tienes perdidas por el simple hecho del accidente, sino que también hay perdidas por no poder seguir realizando las tareas que el propio taxi debería seguir haciendo. Digamos que el parón de la actividad que el propio vehículo debe desarrollar ya es un suceso indemnizable, ya que si no fuese por el accidente sucedido, el taxi seguiría produciendo su actividad normal. En el lucro cesante no solo tenemos tener en cuenta las perdidas por la no productividad, sino que los gastos que siguen siendo obligatorios para el propio taxista. En este sentido estaría el seguro del taxi, la seguridad social, etc etc… así que la indemnización por el accidente causado debe tener en cuenta todas las perdidas y daños producidos por dicho accidente.

Sin duda un taxi, se destina al desarrollo de una actividad industrial y la paralización temporal del mismo, para su reparación, supone un perjuicio que ha de ser indemnizado (consecuentemente con el principio de reparación íntegra) y, como tal, ha de justificarse en su cuantía, y ha de ser consecuencia del hecho generador:

a) El vehículo siniestrado ha sido objeto de la oportuna reparación;
b) dicha reparación ha durado un cierto período de tiempo, que precisa la determinación del necesario para la misma (ha de tratarse de un período razonable en que la concreta reparación pudo llevarse a cabo, con exclusión de períodos en que se prolongó aquélla, siempre que la prolongación no sea imputable a una actuación renuente o culposa, en su caso, de la aseguradora demandada, sin que puedan recaer sobre ésta los “tiempos muertos” en la reparación, a los que sea ajena);
c) consta que el vehículo se destina a la actividad industrial de taxi;
d) es difícil que la contabilidad de la empresa o un informe de auditoría reflejen y cuantifiquen con certeza y fiabilidad la concreta ganancia frustrada, lo que impone acudir a medios de prueba indirectos y probabilísticas (así las SSTS. 21.11.1977, 19.1.2006, 27.7.2006, empleando criterios presuntivos (como la aportación de certificaciones emitidas por empresas del ramo en que se desarrolla la actividad del perjudicado que, con apoyo en Órdenes Ministeriales valoran los períodos de paralización, con cierto valor probatorio, al menos con carácter orientativo; lo cual comporta mitigar aquella prueba completa y rigurosa sobre su existencia, para exigir una prueba adecuada basada en criterios de probabilidad objetiva que tenga presente el curso normal de los acontecimientos y las circunstancias del caso ( SSTS 31.5.1983, 7.6.1978, 30.6.1993,….°)
A cargo del actor estaba el procurar no hacer más gravosa la situación del responsable del daño (pronta orden de reparación)
Y todo ello, sin perjuicio de la pertinente moderación (descontar días festivos, reducir al tiempo “indispensable” de reparación, descontar “tiempos muertos” de espera no imputables al responsable del daño, etc,,,

El lucro cesante después de un accidente de tráfico.

indemnización por lucro cesanteAl sufrir un accidente de tráfico no solo se puede reflejar secuelas físicas y emocionales sino que también provocan pérdidas futuras y la valoración de estas perdidas no son fáciles de identificar.. La indemnización del dinero que se dejaría de ganar lleva el nombre de lucro cesante, y resarce la ganancia patrimonial que deja de obtenerse.

El lucro cesante es el dinero que se habría ganado de no haber sucedido un daño, el accidente o el suceso. Debemos tener en cuenta que después de un suceso trágico, no solo es indemnizable el hecho del propio suceso, sino que también lo que este suceso nos provoca y nos obliga a hacer o a no poder hacer.

Del daño futuro sólo se puede valorar su probabilidad, porque éste no se ha materializado aún. Ello ha creado una situación de arbitrariedad, denunciada tanto por las asociaciones de víctimas como por los encargados de abonar esas cuantías, las aseguradoras, que reclaman una mejora de estas indemnizaciones.

Los últimos estudios nos dicen que en España la valoración del lucro cesante no son justos y no se están valorando de una forma real como sucede en otros países de Europa.

  • Daños emergentes actuales: gastos de hospitalización.
  • Lucro cesante: trastornos derivados de la imposibilidad de la víctima para trabajar mientras dura la convalecencia.
  • Daño emergente futuro: gastos de tratamiento por secuelas permanente.
  • Lucro cesante futuro: ganancias que se dejan de percibir como consecuencia de la incapacidad.

La Dirección General de Seguros inició los contactos para modificar el sistema de indemnizaciones a las víctimas de accidentes de tráfico en noviembre de 2008, para que tuviera en cuenta de forma definitiva el lucro cesante.

El sector aprueba la necesidad de reforma y hay consenso. Administración, aseguradoras y víctimas entienden que el sistema actual no ampara suficientemente ciertos supuestos derivados de los cambios en el modelo de la familia tradicional, como por ejemplo el tener en consideración a las parejas de hecho a la hora de conceder una indemnización.

ACCEDER A LA INDEMNIZACIÓN POR LUCRO CESANTE

Los requisitos para acceder a las indemnizaciones por lucro cesante son, fundamentalmente, los siguientes:

  • Que el lucro cesante exista y pueda ser probado, junto con su relación directa con el daño causado. Éste es el requisito más difícil de probar.
  • Que pueda ser determinada económicamente la cuantía que se ha dejado de percibir. Por ejemplo, si una persona no pudo trabajar durante un mes por culpa de un daño causado, el lucro cesante sería su sueldo durante un mes (menos, en su caso, las pensiones que hubiera podido percibir).

Se puede reclamar los daños psicológicos en un accidente de trafico.

Indemnización por daño moral y psicológico en un accidente de trafico

Para que la reclamación se pueda hacer efectiva, el daño psicológico debe de estar acreditado y si es así esta reclamación se reconoce y se paga sin problema. Aunque este tipo de reclamaciones siempre han sido un quebradero de cabeza para los abogados y jueces. Antiguamente se podía equiparar a un malestar o un stress causado por el accidente y no era correctamente atendido con su cuadro clínico especifico, hoy en día las resoluciones son ambiguas según la resoluciones jurídicas que se sitúan mas cerca de una calificación de secuela y patología ya preexistente.

La realidad es que el daño psicológico producido por un accidente de trafico esta aceptado jurídicamente como un daño autónomo y se considera por lo tanto un daño totalmente reclamable por nuestros clientes. Si se puede probar que este daño es producido por la causa del accidente, esta reclamación se puede indemnizar de forma autónoma como un daño añadido como puede ser el daño estético.

En esta misma linea podemos añadir el daño moral que se produce en un accidente de trafico, este daño se podría definir como el dolor causado por el accidente o como consecuencia del mismo.

Tenemos que tener en cuenta que el daño moral y el daño psicológico no son la misma hecho, el daño psicológico iría mas por la linea del síndrome depresivo o estrés postraumático.
El daño moral es la frustración sufrida por nosotros por el propio accidente como por la imposibilidad, por las lesiones, de realizar tareas normales como pasear, levantarse, vestirse, etc. También existe un daño moral cuando las secuelas del accidente nos dejan cicatrices o marcas estéticas, por el hecho de perder a un miembro querido o por el dolor sufrido por causa de las lesiones, también es reclamable los daños como la ansiedad, la preocupación y la tristeza causadas por dicho accidente de trafico y que no necesitan tratamiento psicológico alguno.

Las restricciones para valorar este daño causado por un accidente de trafico son bastante altas y los baremos son fijos para todos los afectados menos en casos excepcionales, El daño moral esta incluido en las cantidades que se abonan por días de baja y secuela, por lo tanto los 56,60 euros que se abonan por la causa de día de baja incluyen estos daños morales.El baremo de lesiones parte de que “La cuantía por indemnización por daños morales es igual para todas la víctimas”.

Hay casos específicos en los que se puede valorar de forma diferente, por ejemplo en caso de fallecimiento se puede incrementar el porcentaje en la indemnización o en personas que presentan una discapacidad física acusada después del accidente. También si el fallecido es un hijo único la reclamación puede incrementarse. En casos en los que los fallecidos son ambos padres el hijo puede incrementar la reclamación.

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