Efectos del alcohol en sangre a la hora de conducir. Abogados Madrid Alicante.

Conducir bajo los efectos del alcohol

Conducir bajo los efectos del alcohol

  • Disminuyen los reflejos.
  • Sensación de excitación y sobrevaloración de las propias capacidades.
  • Aumenta el tiempo necesario para reaccionar ante un peligro inesperado. Disminuye por tanto, la capacidad para calcular distancias y velocidades.
  • Disminuye la agudeza visual y aumenta la sensibilidad al deslumbramiento.
  • Se pierde el autocontrol: el sujeto se vuelve agresivo e irritable.
  • Los movimientos se vuelven torpes, dando lugar a frenazos, zigzagueo y volantazos.
  • Se presentan problemas de equilibrio y alteraciones en el oído y en el habla: disminuye la agudeza auditiva y se traba la lengua.
  • Aumenta la resistencia al dolor por el efecto sedante que tiene el alcohol.
  • Se producen alteraciones respiratorias.
  • Falla la memoria y la capacidad de orientación.
  • Produce somnolencia.

Tasas de alcoholemia permitidas para circular.

Es la concentración de alcohol en sangre o en aire expirado, esto es, la cantidad de gramos o miligramos que existen en un litro de sangre o de aire, respectivamente.

Control Alcoholemia

La tasa máxima de alcoholemia que puede alcanzar una persona depende de una serie de variables como:

  • La cantidad de alcohol ingerido: Cuanto más se haya bebido mayor será la cantidad de alcohol en sangre y en aire.
  • El tipo de bebida que se consuma y la rapidez con que se ingiera.
  • Si se ha comido o no.
  • El peso de la persona.
  • Sexo: Dándose las mismas circunstancias, las mujeres suelen reflejar una mayor tasa de alcoholemia.
  • La edad: El consumo de alcohol suele afectar más a los menores de 25 años y a los mayores de 60.

La ley de endurecimiento por conducción ebria como urgente.

El jefe del Estado destacó que su Gobierno tomó dicha decisión con el fin de tomar cartas en lo referente a la gran cantidad de accidentes que se presentan en las vías nacionales por culpa de los conductores que manejan en estado de embriaguez.

“Me han pedido los partidos que le demos mensaje de urgencia, queremos que los colombianos, pasen unas navidades con más seguridad en las vías para evitar que se presenten accidentes por conductores que manejan ebrios o drogados y les he dicho a los presidentes de los partidos que con mucho gusto vamos a pedir mensaje de urgencia”, subrayó el presidente Santos.

En la iniciativa que será tramitada se proyecta la detención transitoria de hasta 24 horas para quien sea encontrado conduciendo en estado de embriaguez, por primera vez.

Igualmente establece multas económicas de hasta el 25 por ciento del valor comercial del vehículo. Si la falta es cometida por segunda vez deberá pagar una multa equivalente al 50 por ciento del valor del automotor.

CÓMO SE CALCULAN LAS INDEMNIZACIONES POR ACCIDENTE DE TRAFICO.

CÓMO SE CALCULAN LAS INDEMNIZACIONES.

Los daños materiales y el lucro cesante.


indemnizacion por accidente de traficoDebe abonarse a los perjudicados el valor de todos los bienes que se hayan dañado en el accidente, a cuyo objeto convendrá tener prueba de su existencia. Es conveniente, por lo tanto, conservar facturas, sacar fotografías…
También de todos los gastos que se ocasionen: no sólo gastos médicos y farmacéuticos, también de transporte, p.ej., si hay que hacer desplazamientos para el tratamiento médico o rehabilitador.
También el lucro cesante: lo que se deja de ganar como consecuencia del tiempo que se está incapacitado para trabajar.
En cuanto al vehículo accidentado, la aseguradora del responsable deberá pagar el coste de la reparación. El problema surge cuando se declara “siniestro total”, es decir, cuando el perito de la aseguradora dice que el coste de reparación supera el valor del vehículo. La aseguradora ofrecerá pagar como indemnización el valor “venal” del vehículo, o sea, lo que considere que podría pagarse por él si se pusiese en venta. Sin embargo, ese valor es muy bajo, habitualmente los Juzgados realizan unas valoraciones mucho más elevadas porque tienen en cuenta el valor “de uso”, es decir, el que se corresponde con el valor que tiene para el propietario según su estado de conservación, antigüedad, etc. También existen sentencias que obligan a abonar el coste de reparación si ésta ha sido posible y se ha efectuado realmente, incluso cuando haya superado el valor real del vehículo. Una última posibilidad es que la aseguradora ofrezca otro vehículo al perjudicado para sustituir al accidentado, de al menos similares condiciones a éste.

Daños personales: lesiones, secuelas, fallecimientos.


Para el cálculo de las indemnizaciones a abonar por los daños personales existe un baremo aprobado legalmente que determina con precisión quiénes tienen derecho a ser indemnizados y en qué cantidades. Las cantidades que se fijan en el mismo se actualizan cada año.
Así, por el tiempo que transcurra hasta el alta definitiva (sea por curación total o porque el tratamiento ha finalizado con secuelas), habrá derecho a una cantidad diaria, más alta por los días de hospitalización, más baja si son días sin hospitalización pero en que se ha estado impedido para la ocupación habitual, y aún más baja si no se ha estado impedido para desarrollar esa ocupación. La indemnización diaria se elevará a medida que el lesionado tenga unos ingresos más elevados, de modo que los más ricos tienen derecho a indemnizaciones más elevadas, lo que puede parecer injusto y es regresivo. La indemnización no guarda relación con la entidad de las lesiones, el sufrimiento o dolor que ocasione, únicamente se tiene en cuenta si se ha estado hospitalizado e impedido o no para realizar las tareas habituales. La aseguradora habrá de pagar también los gastos de asistencia médica y farmacéutica a la institución que la hubiese prestado, incluso a la Seguridad Social.
Si quedan secuelas una vez finalizado el tratamiento, éstas se valorarán conforme a un complejo sistema de puntos: se atribuye un número de puntos por cada tipo de lesión que viene detallada en una larga lista, más puntos según aumenta la gravedad de la secuela, según resulta más invalidante. Se otorgan también puntos por el perjuicio estético. Esos puntos tienen distinto valor, en euros, según una serie de variables: valen más cuanto más joven sea el lesionado y cuantos más puntos se hayan acumulado; también, por injusto que parezca, cuanto más rico se sea. Aún podrá incrementarse la indemnización que resulte si se ha declarado al lesionado en situación de invalidez, sobre todo si va a necesitar la ayuda de otra persona o adecuar la vivienda o el vehículo propio, o cuando existen invalideces concurrentes. Por el contrario, se puede reducir la indemnización si él mismo contribuyó a la producción del accidente o a agravar sus consecuencias, o cuando parte de las lesiones ya existiesen con anterioridad. La indemnización puede sustituirse total o parcialmente, en cualquier momento, por una renta vitalicia. Tanto la indemnización como la renta vitalicia podrán modificarse por circunstancias excepcionales, como podrían ser la aparición con el tiempo de nuevas secuelas.
En caso de fallecimiento, se indica quiénes son los familiares que tienen derecho a indemnización y la cantidad exacta que corresponde a cada uno. También en este caso se incrementa la indemnización en función de los ingresos que tuviese el fallecido; otras circunstancias que pueden elevar la cuantía de la indemnización son la existencia de discapacidades físicas o psíquicas anteriores al accidente en el beneficiario de la indemnización; puede reducir la indemnización la contribución a la producción del accidente.      Hay que indemnizar también los gastos de entierro y funeral.
Las indemnizaciones que se indican en este baremo incluyen todo tipo de daños morales, por lo que no se podrán reclamar cantidades añadidas salvo casos excepcionales.

Desacuerdo con las cantidades ofrecidas por la aseguradora.


Puede ocurrir, mejor dicho, suele ocurrir, que la indemnización que ofrezca la aseguradora del responsable del accidente a los perjudicados (o que haya pactado la aseguradora de éstos con aquélla) nos parezca manifiestamente insuficiente, a pesar de que aparentemente esté sujeta al baremo. Y es que incluso tras la aprobación del baremo existe un margen de valoración que puede dar lugar a reducir indebidamente las indemnizaciones debidas a las víctimas, ya de por sí limitadas por el repetido baremo.
Así, puede valorarse el vehículo siniestrado muy por debajo de su valor de uso, ofreciendo su valor venal, y aun éste calculado con cicatería. Puede pretender el asegurador excluir conceptos del lucro cesante, o de los gastos producidos, alegando que no están probados o que el hecho de no existir ese lucro queda compensado por la supresión correlativa de algún gasto, aunque la proporción de una cosa y otra sea claramente desigual.
En cuanto a las secuelas, ya he indicado que se valoran mediante un sistema de puntos por cada una. Ahora bien, la atribución de puntos no es única (un número exacto de puntos por lesión contemplada en el baremo), sino que existe una escala (p.ej., de 5 a 15 puntos por el síndrome postconmocional). Dentro de ese margen de puntuación, hay un campo amplio a valorar, por lo que, lógicamente, el asegurador calculará a la baja y el perjudicado al alza. En otros casos, una lesión podría estar a caballo entre dos definiciones de las contempladas en el baremo, con puntuación diversa, por lo que habrá que decidir en cuál encaja mejor.
En todos los casos en que la valoración provenga de análisis a efectuar por especialistas en un campo determinado, puede acudirse al sistema de determinación de la indemnización por peritos: así, para la determinación del valor del vehículo se pueden utilizar peritos tasadores o para determinar la puntuación exacta por las secuelas, a médicos especialistas en valoración del daño corporal. Para ello, si no se acepta la propuesta de la aseguradora, cada parte deberá designar un perito en el plazo de ocho días desde que la otra le requiera para seguir este trámite. Si una de ellas no lo hace, se entenderá que acepta el dictamen que emita el perito nombrado por la otra parte. Los dos peritos deberán intentar emitir un dictamen de mutuo acuerdo, pero si esto no fuese posible, habrá que designar un tercer perito de acuerdo entre las partes, y si no hay acuerdo tampoco a este respecto habrá que solicitar al Juzgado que lo designe. El resultado de este peritaje podrá ser impugnado judicialmente en el plazo de 30 días por el asegurador y de ciento ochenta días por el asegurado. El asegurador deberá abonar la suma definitivamente establecida por los peritos (es decir, cuando no fue impugnada) en el plazo de cinco días; si fue impugnada, deberá pagar la cantidad mínima que le corresponda (la de la pericial más baja).
Cada uno pagará los honorarios de su perito y el del tercer perito a medias, salvo que la peritación mantenida por una de las partes sea desproporcionada, en cuyo caso deberá pagar íntegramente los honorarios de este tercer perito.

     Al margen de este procedimiento de fijación de la indemnización por peritos, se puede también reclamar las indemnizaciones que correspondan por vía judicial, en la forma señalada más arriba.

Tributación de las indemnizaciones.


Las indemnizaciones percibidas por los accidentes de tráfico no tendrán que ser declaradas como ingresos en la declaración del IRPF cuando se correspondan con las previsiones legales por daños personales o cuando indemnicen daños materiales efectivos. Sí cuando superen esas previsiones.

 

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